Yo te invoco porque tú me
respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras. Gúardame como a las niñas de tus ojos; a la sombra de tus
alas escóndeme.
Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, te pedimos entregarnos a ti con fidelidad y
servirte con sincero corazón.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Prepárate para la prueba
Lectura del libro del
Eclesiástico
2, 1-11
Hijo, si te acercas a servir al
Señor, prepárate para la prueba; orienta bien tu corazón, mantente firme, y en
tiempo de adversidad no te inquietes. Unete a él y no
te alejes, para que al final te veas enaltecido. Acepta lo que te venga, y sé
paciente en dolores y humillaciones. Porque en el fuego se prueba el oro, y los
que agradan a Dios en el horno de
Confía
Los que temen al Señor, pongan en su amor la esperanza, no se desvíen, no sea
que caigan. Los que temen al Señor tengan confianza en él, y no quedarán sin
recompensa. Los que temen al Señor, esperen sus bienes, la alegría eterna y el
amor.
Fíjense en las generaciones pasadas y comprueben: ¿Quién confió en el Señor y
quedó decepcionado? ¿Quién perseveró en su amor y quedó decepcionado? ¿Quién lo
invocó y no fue escuchado? Porque el Señor es compasivo y misericordioso, él perdona
los pecados y salva en tiempo de angustia.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Sal 36,
3-4.18-19.27-28.39-40
Los humildes heredarán
Commítte Dómino
Confía en el Señor y haz el
bien, habita en esta tierra y mantente fiel; que el Señor sea tu deleite, y él
te dará lo que desea tu corazón.
Los humildes heredarán
Commítte Dómino
El Señor cuida la vida de los
buenos, su herencia durará eternamente; no se verán desamparados en el momento
de la desgracia, en tiempo de hambre se saciarán.
Los humildes heredarán
Commítte Dómino
Apártate del mal, haz el bien,
y tendrás siempre una morada; porque el Señor ama la justicia y no abandona a
sus devotos, sino que los protege siempre, mientras que será exterminada la
descendencia de los malvados.
Los humildes heredarán
Commítte Dómino
Del Señor viene la salvación de
los justos; él es su refugio en momentos de angustia; el Señor los ayuda y los
libera de los malvados y los salva, porque se refugian en él.
Los humildes heredarán
Commítte Dómino
Aleluya, aleluya.
No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor
Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.
Mihi absit gloriári nisi in cruce Dómine, per quem mihi
mundus crucifíxus est, et ego mundo.
Aleluya.
El Hijo del hombre va a ser
entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos
† Lectura del santo Evangelio según
San Marcos
9, 30-37
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos
se marcharon del monte y atravesaron Galilea. Jesús no quería que nadie lo
supiera, porque estaba dedicado a instruir a sus discípulos. Les decía que el
Hijo del hombre iba a ser entregado en manos de los hombres, que le darían
muerte y que, después de morir, a los tres días, resucitaría.
Ellos no entendían lo que quería decir, pero les daba miedo preguntarle.
Llegaron a Cafarnaún y, una vez en casa, les
preguntó:
"¿De qué discutían por el camino?"
Ellos callaban, pues por el camino habían discutido acerca de quién era
Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
"El que quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de
todos".
Luego tomó a un niño, lo puso en medio de ello y, abrazándolo, les dijo:
"El que recibe a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; el que me
recibe a mí, no es mí a quien recibe, sino al que me ha enviado".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Concédenos, Señor, ofrecerte estos dones
con un corazón libre, para que tu gracia pueda purificarnos en estos misterios
que ahora celebramos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Alabanza a Dios por la creación y
redención del género humano
En verdad es justo y necesario, es
nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre
santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del
género humano, sino también el autor generoso de la nueva creación.
Por eso,
con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los
redimidos y unánimes te bendicen tus santos. Con ellos, unidos a los ángeles,
nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:
[Misa]
El Hijo del hombre ha venido
para dar su vida en rescate de todos.
Oremos:
La participación frecuente en esta Eucaristía nos sea provechosa, Señor, para
que disfrutemos de tus beneficios en la tierra y crezca nuestro conocimiento de
los bienes del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.